Vamos a lo básico. ¿Qué es Crótalo y Triángulo?

Pablo: Crótalo y Triángulo somos Mamen y yo, básicamente.

Por curiosidad, ¿quién es Crótalo y quién es Triángulo?

Mamen:  Yo soy Crótalo y Pablo es Triángulo, y… Bueno, es un proyecto de gestión cultural que empezó con intención de ser un proyecto artístico más que otra cosa. Que fuera una especie de vía de escape dónde reírnos y bromear sobre nosotros mismos, de todo el tema del hipsterismo y del moderniqui y al final lo hemos convertido en un proyecto en el que nos dedicamos a la creación de eventos culturales y sobre todo de exposiciones. Además trabajamos con marcas de moda y hacemos algunas publicaciones editoriales, pero en definitiva proyectos integrales de producción de eventos. Un poco lo que nos van demandando las personas que se ponen en contacto con nosotros

¿En qué momento surge el proyecto?

Mamen: Pablo y yo nos conocíamos de antes, de coincidir en conciertos, bailando y eso. Una noche fuimos a una presentación súper criminal de una marca en la que nos reimos un montonazo, estuvimos de cervezas y bromeando sobre la organización. Esa noche entre cervezas se nos ocurrió el nombre de Crótalo y Triángulo, surgió ahí.

Pablo: Sobre todo porque era algo tan mal hecho, tan mal organizado, con tan poco ambiente, sin nada de flow…

Mamen: No surgió porque quisieramos criticar el evento, sino porque nos reímos de toda la parafernalia que hay en torno a la moda, la pose de lo que es moderno, que es snob, si me creo que estoy por encima… Nosotros tenemos una tendencia mucho más relajada para todo, para reírnos, para divertirnos con lo que hacemos… Y ahí empezamos a plantear Crótalo y Triángulo como un fake de portadas de discos, de gente tocando instrumentos un poco banales, que luego no lo son, como el crótalo y el triángulo. Después de eso nos fuimos a vivir juntos.

Pablo: El germen podríamos decir que salió de esa convivencia. Nuestro primer evento, por llamarlo así, fue en casa. Trajimos una compañía de teatro de Málaga, hicimos una merienda con amigos y montamos teatro en las habitaciones de casa.

Mamen: Esa fue la primera vez que juntamos gente para mostrar algo. Luego la exposición de Félix Domínguez fue nuestro primer evento más profesional, o como queramos llamarlo. Nos sorprendió mucho porque vino mucha gente. Le tenemos muchísimo cariño a esa exposición y acabamos muy contentos.

Pablo: Desde entonces no hemos parado de pasárnoslo bien. En cada proyecto que hacemos hay algo que nos apetece, nos ilusiona y nos mueve. Ese es el leitmotiv del trabajo que hacemos.

Desde que empezásteis en Julio de 2014 ya habéis dejado patente vuestro sello. ¿De dónde viene ese espíritu buenrollero y esa manera de hacer las cosas?

Mamen: Para nosotros es todo muy intuitivo, es como aparcar a oído o colgar a ojimetro. Aunque está claro que nos planificamos.

Pablo: Evidentemente hay un trabajo de oficina intenso, pero es cierto que muchas cosas las hacemos porque nos apetece hacerlas. Una vez nos propusieron organizar una fiesta… ¡Nosotros nunca habíamos organizado un fiesta! Pero dijimos: “Venga, vale”, y un día en casa escuchando música, escuchando a Chiquetete de coña, le dije a Mari: “Que guay sería en una fiesta que sonora a última hora ‘Esta cobardía’ de Chiquetete y que la gente bailara abrazada”. Pues cuando organizamos la fiesta pedimos eso y fue un puntazo, en la Malandar estaba todo el mundo bailando abrazado. Muchas veces se nos ocurren ideas tontas que a nosotros nos hacen muy felices. Muchas se descartan porque son inviables, como entrar en poni rosa a las exposiciones, jajajaja.

Mamen: Nuestro trabajo sale muy de nosotros y eso te puede gustar o no. A veces nos arriesgamos, nosotros somos muy fans del reggaetón y del electro latino, por ejemplo, y eso si eres moderno puede que no te guste. ¿Qué quieres que te diga?, si monto una fiesta y me apetece pinchar al Papichulo lo voy a poner. Luego el que sea dirá: “¡Cuidao la mieeerda que está poniendo!”.

Pablo: Ese punto de desinhibición es lo que perseguimos nosotros, descontracturar la postura tanto del moderno como del rancio…

Mamen: ¡Que la gente también se relaje un poco! Que cada uno sea como sea. Nosotros aparte de esto tenemos nuestros trabajos y tenemos obviamente jefes, que por muy buena que sea la relación con ellos siempre te tienes que ceñir a ciertos protocolos o jerarquías. Cuando nos ponemos a trabajar en nuestro proyecto no tenemos ganas de que nadie más nos diga como hacerlo. Vamos aprendiendo, obviamente nos damos chocazos y vamos viendo que cosas no funcionan.

Pablo: El mundo de la moda y el arte, que es de donde venimos los dos, es frívolo, es castigador, es a veces elitista… Tiene unos items duretes. Nosotros nos propusimos que nuestro trabajo fuese relajado y divertido, que la gente que trabajase con nosotros se sintiese relajada y a gusto.

¿Cuál es el proyecto más ambicioso en el que habéis trabajado hasta ahora?

Pablo: Dirigir la muestra de arte contemporáneo DMencia. Cuando nos llamaron por teléfono y nos lo propusieron nos pusimos muy nerviosos, pero fue muy guay.

Mamen: Es un evento que se hace en un medio rural, un pueblo pequeñito que es Doña Mencía. Es una muestra que tiene un recorrido super dilatado en el tiempo, pero traer a gente que quiera pasar el fin de semana en el pueblo, que quiera exponer o participar en las conferencias con el presupuesto tan limitado que tienen estas cosas, para nosotros era un riesgo, pero estamos muy contentos.

¿Hay alguna cosa que os apetezca hacer que aún no hayáis hecho?

Pablo: Presentar los Goya, ser trending topic…

Mamen: Dar algún premio…

Pablo: Ser la Estrella de la Ilusión. Estoy enfadado porque la que han elegido este año…

Mamen: ¡Pablo va a salir en la Cabalgata de Reyes de su pueblo! Hay cosas que nos apetece hacer, pero mejor no contarlo todavía. Cuando podamos hacerlas será una sorpresa hasta para nosotros.

Ahora mismo tenéis en marcha la exposición “Liquidación por cierre” y el listado de autores es bastante impresionante.

Mamen: El año pasado lo realizamos junto a LAB y este segundo año se ha unido La Galería Roja, entonces han venido artistas por parte de los distintos agentes que conformamos la organización del evento. Hay que aclarar que “Liquidación por cierre” es un formato atípico, no es una exposición al uso porque se trata de aunar trabajos y obra antigua de muchos artistas para que desempolvaran todo eso y generaran beneficio mientras siguen con los proyectos en los que están inmersos actualmente. Son artistas con los que contactamos porque obviamente nos gusta su trabajo y les damos salida, pero nuestra relación con ellos es puntual y funciona con fórmulas como la de “Liquidación por cierre”.

Después, cuando trabajamos a título individual en otras exposiciones la implicación es otra. Con artistas como Osier, Iván Lozano o Félix Domínguez tenemos un mano a mano y un día a día. A ellos, por ejemplo, les hemos organizado sus primeras exposiciones individuales.

Pablo: Nosotros tenemos una experiencia profesional, pero el proyecto que nosotros nos hemos inventado es para nosotros algo nuevo y vamos aprendiendo sobre la marcha. Cada vez que nos enfrentamos a un proyecto no sabemos cómo lo vamos a ejecutar, así que vamos aprendiendo sobre la marcha junto a los artistas. Este aprendizaje desde cero por ambas partes crea un vínculo muy fuerte, así que vamos de la mano.

Mamen: En el caso de estos tres artistas sí que los consideramos “nuestros artistas”, además de nuestros amigos, y tratamos de cuidarlos y motivarlos.

¿Os considerais marchantes de arte?

Pablo: No. Es la palabra que al uso conoce todo el mundo y dentro de la producción de los eventos que organizamos realizamos esa labor, pero no nos consideramos marchantes. Nosotros no tenemos compromisos de exclusividad con ningún artista, simplemente es una labor que a nosotros nos nace cada vez que hay un artista que nos gusta y decidimos ir a por todas con él. Eso significa mostrarlo en prensa, que la gente vea su exposición, que venda su trabajo, que se presente a certámenes… Somos como un bracito que les echa una mano para llegar a cosas que ellos no llegan.

¿Qué experiencia previa teníais en este sector antes de empezar?

Mamen: Yo en el arte ninguna. Nosotros venimos de Comunicación Audiovisual, que no es arte pero sí está vinculada a algunas disciplinas artísticas. Yo hice un master en Periodismo y Comunicación Digital y Pablo en Gestión Cultural.

Pablo: Yo sí tenía experiencia en el arte. En Málaga, en la universidad, monté una galería de arte que fue un bombazo y ahí cogí un montón de bagaje en lo que es dirigir o coordinar un espacio. Desde los 19 años en Málaga cuando estudiaba me vi envuelto en un montón de proyectos artísticos, montando exposiciones, inauguraciones… Mis practicas de empresa fueron en una galería de arte en Madrid. Luego empecé a venir a Sevilla y a organizar exposiciones, a comisariar exposiciones en Granada, Málaga… Para mí ha sido como una progresión, pero al empezar el proyecto de Crótalo y Triángulo hemos querido empezar de cero, para que la persona que va conmigo de la mano y yo estuviéramos super convencidos y nos ilusionase un montón. Y eso es lo que yo creo que está pasando.

Tengo que daros las gracias por descubrirnos tantos artistas en este tiempo que lleváis trabajando.

Mamen: A mi eso me suena demasiado gordo, jajajajaja.

Pablo: Si por casualidad fuera verdad para nosotros sería un orgullo. Nosotros cuando trabajamos no pensamos en que estamos descubriendo artistas.

Entiendo que vosotros os centrais en la divulgación artística, pero para el público que lo vivimos desde fuera es eso.

Mamen: Vale vale, pero ponlo así que no quiero que nos tilden de mongolos.

¿No creeis que en este sentido Sevilla está ahora mismo que se sale del pellejo?

Pablo: Sí, yo lo creo, pero no solo a nivel artístico o cultural. A nivel ciudad se está revisionando y están pasando cosas nuevas. Ya sean mejores o peores, con falta de rodaje, pero la gente se está lanzando

Mamen: La gente se está quitando también mucho prejuicio. Creo que es muy de aquí que la gente se queje de que vive en una ciudad muy rancia: “Oh, esta ciudad es muy castigadora”… A ver, es verdad que aquí cuesta más hacer según qué cosas. Es cierto que nosotros hemos empezado a trabajar en un momento óptimo, pero tampoco nos regalan nada. Hace x años era más difícil pero había más pasta. Creo que la gente está liberándose del prejuicio de “soy del sur, soy de Sevilla, la Macarena y nosequé”. Oye a quien le guste la Macarena me parece de escándalo, que yo soy la primera que se viste de flamenca y se va a la Feria. Yo me he criado aquí, me han educado aquí, así que tampoco veo necesario renegar de tu cultura popular, pagana o como la quieras llamar para desarrollar tu trabajo artístico. La gente está empezando a confiar en que puede trabajar en su ciudad sin estar siempre comparando con lo de fuera. ¡A mi me gusta vivir en mi ciudad!

Pablo: La gente está dejando de irse fuera. Yo me iba a ir de Sevilla y no fui porque vi que había un buen momento y conocí a Mamen que era la pieza que me faltaba. Ahora tengo ilusión por todo. Lo de la queja constante que tiene alguna gente me parece una pérdida de tiempo brutal.

¿Alguna cosa más que creáis que nos dejamos en el tintero?

Pablo: Sí, que Mamen usa pintalabios rojo, por si alguien quiere hacerle un regalo.

Mamen: Bueno, me muevo entre el burdeos y el rojo Malboro.


Una entrevista de Adri Ortiz para La Giralkilla #3

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Sobre El Autor

El artista conocido anteriormente como el autor con aires de grandeza y ansias de poder (y de fama y gloria también).

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