María Hesse y Alfonso Barragán nos hablan de como ha sido la experiencia de llevar al papel su trabajo en la web de Maasåi Magazine, en la que hacen una labor de difusión cultural y artística.

¿Cómo ha sido el camino hasta llegar a tener la revista impresa?

Alfonso: Ha sido un juego muy divertido. No lo vemos como un juego, pero ha sido un juego muy divertido. Cuando lanzamos la web no teníamos pretensiones, veíamos como una utopía sacar la revista en papel. Me encanta lo que hacemos y lo veo como un juego, pero un juego con un curro detrás brutal, con mogollón de horas de trabajo.

¿El proyecto empieza enfocado solo en Sevilla?

María: Al principio era local. La intención original era ver qué se estaba haciendo en la ciudad. Nosotros llegamos a Sevilla con intención de irnos. Alfonso venía de Barcelona y yo de Málaga, y mientras tanto queríamos ver que se estaba haciendo y nos dimos cuenta de que había muchísimo movimiento. Se estaban haciendo cosas y la gente de aquí lo desconocía. La gente de fuera, por supuesto, lo desconocía totalmente.

Entonces vimos que había una necesidad de dar a conocer todo lo que se hacía aquí en Sevilla. Por eso, partió de una idea local, pero fuimos creciendo de una manera que no sospechábamos y ya vimos que era interesante hacer entrevistas a gente de fuera. Primero para que la revista fuera conocida también fuera de Sevilla, algo muy importante para difundir las entrevistas que hacíamos aquí, locales. Está muy bien que la gente de Sevilla conozca a sus artistas locales, pero para que la gente de fuera los conozca también era necesario hacer entrevistas a gente de fuera. Y realmente, para el proyecto era algo necesario para poder crecer.

A: Era necesario crecer, si lo dejábamos en una cosa local, tarde o temprano iba a morir. Si te abres vas refrescándote continuamente.

M: De todas formas sigue siendo todavía muy local, porque por el tipo de entrevistas que nosotros hacemos, que es en persona, nos dificulta mucho hacer entrevistas a gente de fuera. Hacemos viajes de vez en cuando o aprovechamos cuando vienen a hacer exposiciones o talleres. Así que aunque queramos que funcione a nivel nacional sigue teniendo un carácter muy local.

¿Cuando nace Maasåi Magazine?

A: Nacer, nacer… Nace en Febrero de 2014, pero unos meses antes ya estábamos en gestación, en el back office, en la trastienda trabajando. Más o menos es en las navidades de 2013 cuando una idea loca mía de hacer esto empieza a coger fuerza. Con el apoyo de María empezamos a gestarlo y luego se une Miguel Jiménez.

M: Salimos con 13 entrevistas, creo que fueron…

A: Sí, sacamos la web con 13 entrevistas. Sacar una web con una entrevista o dos era como… pffff… Aunque fuese una web, siempre teníamos el concepto de revista muy claro.

Entiendo entonces que llegar a imprimir la revista no ha sido algo casual, lo teníais presente desde el principio.

M: Él soñaba con el papel desde el primer momento.

A: El tema del papel desde el principio ha sido un sueño,
un sueño casi imposible, un sueño super lejanos. Algún día, algún día… ¡Y ya está aquí!

¿Cual es vuestras experiencia en el mundo editorial? Lo pregunto porque cualquier chaval monta una web, mete sus fotitos y sus textos y listo, pero maquetar una revista es algo que no está al alcance todos. Intuyo que ahí hay una experiencia previa.

M: La web nunca la tratamos como un blog o algo pasajero. Las fotos desde el primer momento se cuidaron que fueran de calidad y el formato era web porque no teníamos dinero para sacar la revista en papel, pero las entrevistas no son las típicas de web en plan reseña. Nuestras entrevistas son largas, son de sentarte a leer un buen rato

A: De hecho huíamos de eso, porque como tu dices, sin menos preciar, cualquiera pone cuatro fotos y un textito. La idea era, ya que hay tantísimo de esto en Internet, diferenciarnos con buena fotografía y un contenido contundente.

M: Fotografías que hacíamos nosotros, que no eran fotos que nos cedían.

A: Y luego, para el paso al papel y a la maquetación hemos tirado de la experiencia profesional de Miguel, que aparte de fotógrafo es diseñador gráfico. Tuvo una época en la que trabajó para un estudio aquí en Sevilla como maquetador y tiene un dominio brutal. De todas formas los tres teníamos muy clara la idea estética que queríamos, con lo cual ha sido… no fácil, pero los tres teníamos unos referentes muy claros. Al final Maasåi es lo que, al menos yo, tenía en la cabeza.

Hablando de Maasåi, la gran pregunta: ¿Por qué “Maasåi”?

A: ¿Te respondo de verdad o me lo invento? (Risas)

Hombre, respóndeme de verdad.

A: Es que hay veces que me lo invento.

Bueno, respóndeme lo que quieras. (Risas)

A: El nombre viene del mote que tenía una compañera mía de cuando estudiaba diseño gráfico. Teníamos que hacer un ejercicio con unos logos y a mi ese día no se me ocurría nada, y estaba sentado al lado de ella. Le llamábamos “la maasåi”, porque era muy chica, muy bajita, y como los maasåis son super altos pues le decíamos la maasåi. Entonces hice un logo muy parecido al logo actual de Maasåi Magazine usando el nombre de “la maasåi”.

Me gustó el logo y lo guardé, así que cuando surgió todo esto lo recordé y pensé que nos podía dar mucho juego con el concepto de tribu. Es un nombre que creo que a la gente se le queda, en parte porque no lo entiende, además me gusta mucho que no tenga nada que ver con lo que hablamos. Nos da para jugar con ilustraciones de los maasåis, de tribus, de jirafas… Al principio la gente estaba muy despistada, no sabía muy bien de qué iba la cosa.

Tras el éxito del crowdfunding, al ver que habíais logrado el objetivo, ¿como fue ese momento de ser conscientes de que por fin ibais a tener la revista en papel?

A: Conseguir el objetivo del crowdfunding fue un subidón, pero a fin de cuentas es algo digital. Ves que el número que está azul pasa a verde y pone “conseguido”, pero yo no era consciente todavía. Íbamos haciendo la maqueta y sí, vale, pero lo sigues viendo en una pantalla. Hasta que no abrimos la primera caja y la sacamos… Ese momento fue como “¡Uff, hostias!”.

M: Nos fuimos a celebrarlo, comiendo, que nos gusta mucho a los tres.
Habéis hecho una labor épica que no todo el mundo es capaz de hacer. ¿En qué tipo de tiendas están acogiendo la revista?

A: En tiendas que se ajustan a nuestro público objetivo, ya sea en librerías, como por ejemplo en la Extra·Vagante aquí o en Madrid la librería Panta Rhei. En tiendas de ropa, como La Importadora, o Trait Store en Barcelona, que vende ropa y complementos pero tienen una sección de revistas. En Delimbo también, que tiene galería, ropa…
En el Puerto de Santa María también la quieren y en Jerez, que van a abrir una galería-tienda, también la van a vender. Vamos, la gente la quiere, la reacción del público es buena.
Podríamos decir que habéis llegado al final de un camino, aunque realmente no es más que el desvío hacia un camino mucho más grande. ¿Qué experiencias os lleváis de este recorrido?

A: Yo lo que más destaco es a la gente que he conocido, y que sigo conociendo. Desde gente que colabora y que se han convertido en amigos hasta gente que hemos entrevistado y admiramos, como Ricardo Cavolo, al que yo admiraba cuando estudiaba diseño y he acabado tomando cervezas con él, eso mola.

Es guay que gente que no se conocía lo haya hecho a través de Maasåi y acabe haciendo cosas en Sevilla, que ha pasado, como cerrarse una exposición donde los tres elementos,
tanto el artista, como el espacio, como la gente que los comisionaban no se conocían entre ellos y se conocieron a través de Maasåi. Eso ha sido guay.
Hay una anécdota bonita sobre la tía de una amiga. Ella no tienen Internet en casa pero lee las entrevistas en el trabajo, y cuando algún artículo que le gusta lo imprime y se lo lleva a casa para que lo lea su marido.

¿Ha cambiado vuestra forma de trabajar en la web ahora que tenéis la revista presente?

A: Eeeeh… Es verano (Risas). Sacarla en verano ha sido raro, con todo el tema del crowdfunding y tener que distribuirla, pero por suerte el verano es tranquilo. La idea va a ser seguir publicando en la web igual, un artículo, una entrevista por semana y luego pues ver si el papel va funcionado con la idea es sacarla cuatrimestral o trimestral, pero bueno, eso depende de muchos factores, sobre todo de que funcione la revista.

¿Veis viable ganaros la vida con esto?

M: Sí porque existen otras revista que lo hacen, pero sí que es verdad que necesitamos crecer mucho, pero la forma de empezar era esta.

A: Todo ha sido muy artesanal y esperemos poco a poco poder profesionalizar lo más posible el proceso para que vaya siendo sostenible. Ya no hablo ni de ganarnos la vida, sino de que el proyecto sea sostenible y que podamos ofrecer unas condiciones aceptables a todo el mundo que colabora, incluso a nosotros mismos, que todo este año y medio, todos nosotros y los colaboradores hemos trabajado por amor al arte.

Espero que se sostenga y podamos tener Maasåi Magazine para rato. Me alegro mucho de que aterrizaseis en Sevilla y le dierais este regalo. En una ciudad como esta no te encuentras todos los días a gente que se decida a hacer según qué cosas, y menos una revista como la vuestra.

«Trabajar en Maasåi Magazine es lo más bonito y lo más divertido que he hecho laboralmente, y no he cobrado ni un duro, pero soy feliz».
—Alfonso Barragán

 


www.maasaimagazine.com Un artículo de Adri Ortiz para La Giralkilla #2

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